"Esperemos que el Consejo se ocupe prioritariamente de proponer soluciones eficaces a estos problemas y que se dedique a los aspectos fundamentales de esta reforma decisiva, dándola un fuerte impulso que estará a la altura de las exigencias de la etapa actual, y del deber que nos incumbe de asumir la puesta a nivel de nuestro capital humano y de preparar un futuro mejor para nuestros hijos.Tengan en cuenta que siguiendo estas directrices durante sus trabajos y deliberaciones en el seno del Consejo. Obren con el espíritu de cooperación fructuosa con las autoridades gubernamentales concernidas y con todas las partes interesadas y los socios potenciales.
Evoquen al espíritu los principios y los valores que han sido la base de la elaboración de la Carta Nacional para la Educación y Formación, especialmente los principios de compromiso, confianza y de la movilización voluntaria de todos los sectores concernidos, las fuerzas vivas de la nación, y de todos los ciudadanos que les importa el futuro del sistema educativo marroquí. Siguiendo estas orientaciones, van a contribuir seguramente en restablecer la confianza en la Escuela marroquí. Van a ayudar nuestro país a tener una escuela reconciliada con su sociedad, una escuela cualificada e integrada en su entorno, una escuela eficiente en el marco de la lucha por el desarrollo humano".